Cómo apreciar los esfuerzos de tu esposa


 

بسم الله الرحمن الرحيم

Šaiḫ ʿAbduʾr-Razzāq Al-Badr:

Uno de los estudiantes del conocimiento me mencionó algo. Él dijo: «Un día quise saber la cantidad de trabajo que hace mi esposa en el hogar». Quería experimentar los esfuerzos que ella pone en el hogar. Tenemos hijos juntos, y ella hace mucho en la casa. Por consiguiente quise saber exactamente qué es lo que ella hace en el hogar.

Así que un día, cuando no tuve que ir al trabajo, le dije a ella esa mañana: «relájate, no hagas nada en el hogar hasta [que se escuche] el ʾaḏān para la oración de ʿIšāʾ”. Yo cocinaré, lavaré la ropa, voy a aspirar la casa y voy a limpiar a los niños si se ensucian. No quiero que hagas nada en el hogar.

Él dijo cuando [se escuchó] el llamado al ʾaḏān para el ʿIšāʾ, él ya era entonces consciente de las tareas del hogar que realiza la esposa y que él no se habría imaginado antes. Vio tareas domésticas sobre las que no sabía antes [que ella las hacía].

El punto es, si la persona está consciente del trabajo que su familia y sirvientes hacen por él, esto haría un bien. Pero si él carece de este entendimiento, entonces siempre que mire a su familia, y aquellos quienes trabajan para él como los sirvientes y choferes, él sólo los verá desde el punto de vista de la crítica. Él no será consciente de los esfuerzos que ellos ponen, del cansancio que soportan y su dificultad. Ellos le sirven pero él no está consciente de lo que hacen, él no percibe los esfuerzos, y tal vez ellos nunca siquiera lo escucharán decir: «que Allāh te recompense con lo bueno» o «lo has hecho bien». La única cosa que escuchan de él es denigración y crítica. Esta persona carece del entendimiento de sus esfuerzos.

El punto es, que la persona debería hacer cosas como estas que fueron hechas por los Salaf, con el fin de llevar a cabo el bien. Y no es obligatorio para el hombre hacer lo que mencioné en este ejemplo. Pero él puede hacer lo que es mencionado en la Sunnah. El Profeta -ṣallAllāhu ʿalayhi wa sallam- servía a su familia en el hogar[1]. Si el hombre hace esto de vez en cuando, él entenderá lo que ellos hacen y él alcanzará el bien, bendiciones y cooperación. Y los niños crecerán amando el asistir a otros y el trabajar juntos. El hogar no debería ser un lugar sólo para dar órdenes -comandos y prohibiciones- más bien debería ser un lugar de cooperación entre todos, trabajando juntos y sirviendo los unos a los otros.


[1] Al-Aswad dijo: Pregunté a ʿĀʾišah [sobre] lo que el Profeta -ṣallAllāhu ʿalayhi wa sallam- solía hacer en su casa. Ella dijo: él solía mantenerse ocupado sirviendo a su familia, luego cuando el tiempo de rezar llegaba, él salía para la oración. [Ṣaḥīḥ al-Buḫārī 676].


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Šaiḫ ʿAbduʾr-Razzāq Al-Badr
🖋 Traducido del inglés al español y editado por Islam Puro
📂 ID  iptt0261