El Profeta Muḥammad y la religión que trajo


بسم الله الرحمن الرحيم

EL PROFETA MUḤAMMAD Y LA RELIGIÓN
QUE TRAJO

Que la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él y sobre todos los Profetas de Dios

«Lo he estudiado -ese hombre maravilloso- y en mi opinión, lejos de ser un anticristo, él debería ser llamado ‘el salvador de la humanidad’».

[Palabras de George Bernard Shaw ‘El Islam auténtico’]

«Es imposible para aquel que estudie la vida y el carácter del gran Profeta de Arabia, que conozca cómo se dedicó a la enseñanza y cómo vivió, que sienta otra cosa aparte de reverencia por ese poderoso Profeta… Uno de los grandes mensajeros del Supremo’».

[Palabras de Annie Besant en ‘La vida y el alcance de Muhammad’]

❖ ¿Quién fue Muḥammad?

Muḥammad (la paz sea con él) nació alrededor del año 570 de la era cristiana en Makkah [en Arabia Saudita]. Quedó huérfano a temprana edad, así que fue criado por su tío. Trabajó como comerciante, se casó a la edad de veinticinco años, vivió una vida modesta y relativamente sin incidentes. Fue muy respetado y conocido por su honestidad e integridad, y como tal le fue dado el apodo de «el digno de confianza [árabe: Al-ʿAmīn]». Solía pasar largas horas meditando en una cueva cerca de Makkah. Allí, a la edad de cuarenta años, comenzó a recibir revelaciones de Dios Todopoderoso.

Comenzó a predicar a su gente enseñándoles cómo dirigir sus vidas para adorar de manera pura y exclusiva a Dios Todopoderoso, y dejar todas las formas de idolatría (es decir, la adoración de cualquier otro además de Dios Todopoderoso). Prohibió a la gente que le adoraran a él y a cualquier otro Profeta previo, siempre se refería a sí mismo como Siervo y Mensajero de Dios y nunca se atribuyó ningún tipo de divinidad. Él y sus primeros seguidores fueron perseguidos por su creencia monoteísta de adorar exclusivamente a Dios y por abandonar todo tipo de idolatría. Sin embargo, aquella persecución no impidió que más y más personas abrazaran el ʾIslām. Como la persecución se volvió intensa, él y sus compañeros recibieron la orden de emigrar a otra ciudad, Madīnah, al norte de Makkah. En Madīnah la gente aceptó su mensaje y se dirigían a él como su líder. Desde esta posición él fue capaz de difundir el ʾIslām por todas partes. Los enemigos de Muḥammad enviaron ejércitos para acabar con la pequeña comunidad musulmana, y aunque ellos eran significativamente inferiores en número, fueron capaces de repeler a los agresores.

En unos pocos años él fue capaz de conquistar Makkah (con el permiso de Dios) sin batalla alguna. Muḥammad, fue muy compasivo y muchos de sus antiguos enemigos, incluyendo los líderes de Makkah y muchos cristianos y judíos, aceptaron el ʾIslām. A su muerte, a la edad de sesenta y tres años, Muḥammad había difundido el ʾIslām por la mayor parte de la Península Arábiga, después sus seguidores difundieron la religión a la mayor parte del mundo.

Previo a Muḥammad (la paz sea con él), los árabes habían sido irrelevantes en la historia. Muḥammad los unió e hizo que cambiaran del paganismo e idolatría a adorar al único Dios Todopoderoso; de disputas entre tribus y guerras a solidaridad nacional y cohesión; de ebriedad y libertinaje a sobriedad y devoción; de ilegalidad y anarquía a una vida disciplinada. Los convirtió en una nación que llevaría su religión a la mayor parte del mundo durante los cien años posteriores a su muerte. Les guió hacia el conocimiento, de la oscuridad de la idolatría, opresión y malas tradiciones, a la luz de adorar al Único y Verdadero Creador. La historia no ha visto tan sorprendente cambio ni tampoco la velocidad a la cual una nueva religión crecía. A diferencia de otros imperios cuyos triunfos fueron transitorios y desaparecieron pronto, la habilidad del ʾIslām de conquistar los corazones y mentes ha implicado su permanencia.

Muḥammad, vivió a plena luz de la historia y sus seguidores tuvieron mucho cuidado en preservar sus enseñanzas. Están preservadas al día de hoy conocidas como los hadices [o Aḥādiṯ] y son la fuente de la Ley Islámica junto con el Qurʾān. Muḥammad, explicó, implementó y vivió las enseñanzas del Qurʾān, así como la sociedad que se estableció a su alrededor también lo hizo. Para los musulmanes, Muḥammad es el más grande ejemplo para la humanidad, él fue el Profeta ejemplar, estadista, líder militar, gobernante, maestro, vecino, esposo, padre y amigo. Dios Todopoderoso afirma en el Qurʾān [traducción del significado]:

‹En verdad, les ha llegado un Mensajero de entre ustedes mismos [es decir, alguien a quien conocen bien]. Le aflige que reciban algún daño o dificultad. Él se pone ansioso por causa suya [esperando que sean guiados, se arrepientan a Dios, le pidan Su perdón y se les perdone sus pecados, para que entren al Paraíso y sean salvados del castigo del Infierno]; con los creyentes [el Profeta] está lleno de compasión, es amable y misericordioso›.

[Qurʾān, Sūrah Tawbah 9:128]

Sus afirmaciones, acciones, y sus veredictos forman la base de cómo los musulmanes deben vivir sus vidas. Desafortunadamente, muchos musulmanes a través de los años han sido malos ejemplos que se oponen a las verdaderas enseñanzas de Muḥammad, a quien Dios le dijo [traducción del significado]:

‹En verdad tú [Oh Muḥammad] eres de un carácter de elevado estándar›.

[Qurʾān, Sūrah Qalam 68:4]

Así que los musulmanes están obligados a seguirle y emular su noble carácter.

❖ Lo que historiadores dicen sobre Muḥammad

Aunque Muḥammad (la paz sea con él) fue una de las personalidades más grandes del mundo, muy poco es lo que se sabe sobre él en Occidente y hay mucha información falsa en torno a él. No obstante, muchos historiadores, profesores y periodistas han estudiado y escrito sobre él:

«Fue César y Papa en uno; pero un Papa sin las pretensiones de un Papa, era un César, sin las legiones del César, sin guardaespaldas, sin palacio, sin un ingreso fijo. Si alguna vez, algún hombre tuviera el derecho de decir que gobernó por derecho Divino, ese fue Muḥammad, ya que tuvo todo el poder sin sus instrumentos y sin sus apoyos».

[Reverendo Bosworth en Muḥammad y Mohamedanismo]

Nótese que como musulmanes decimos que ni era un César ni un Papa, en vez de eso un Profeta de Dios Todopoderoso, que la paz y bendiciones de Dios estén con él.

«Si la grandeza del propósito, la escasez de los medios y lo asombroso de los resultados son el criterio para la genialidad humana, ¿quién podría atreverse a comparar a cualquier gran hombre en la historia moderna con Muḥammad?». 

[Lamartine en Historia de Turquía]

«Orador, apóstol, legislador, guerrero, conquistador de ideas, restaurador de dogmas racionales, de una cultura sin imágenes, fundador de veinte imperios terrestres y un imperio espiritual, ese es Muḥammad. De acuerdo con todos los estándares con los cuales la grandeza humana puede medirse, bien podemos preguntarnos, ¿hay otro hombre más grande que él?».

[Lamartine en Historia de Turquía]

«Fue la rígida simplicidad, la total y humilde modestia del Profeta, lo escrupuloso y cuidadoso con sus promesas y compromisos, su intensa devoción a sus amigos y seguidores, su intrepidez, su ausencia de temor, su absoluta confianza en Dios y en su propia misión; estas [cualidades] y no la espada fueron las que llevaron todo ante ellos y las que vencieron todo obstáculo». 

[Mahatma Gandhi en La Joven India]

❖ Muḥammad en la Biblia

En el Qurʾān se afirma que Muḥammad fue profetizado en otras escrituras. Esto es respaldado por el hecho que muchos de los primeros musulmanes eran cristianos ilustrados y judíos que esperaban un Profeta en Arabia.

Cuando analizamos la escritura, encontramos en la Biblia, en Deuteronomio 18:18, que Dios le dice a Moisés [Mūsā]: «Elevaré para ellos [los judíos] un Profeta como tú de entre sus hermanos». Los cristianos creen que esta profecía se refiere a Jesús [ʿĪsā], sin embargo, está claro que este Profeta sería como Moisés y de los hermanos de los judíos. Los judíos son descendientes de Isaac [ʾIsḥāq] y los árabes de Ismael [ʾIsmāʿīl]. Ismael e Isaac fueron hermanos, los hijos de Abraham [ʾIbrāhīm]. Entonces, los hermanos de los judíos son los árabes (descendientes de Ismael). Muḥammad y Moisés eran por mucho más parecidos en este sentido que Jesús. Ambos tuvieron un nacimiento natural, ambos se casaron, ambos tuvieron hijos, ambos fueron inicialmente rechazados por su gente y los dos finalmente fueron aceptados y lideraron a su gente (en lo religioso y en lo mundano), ambos tuvieron que huir de su tierra natal, ambos superaron a sus enemigos, ambos trajeron nuevas leyes religiosas (Leyes establecidas por Dios) y ambos tuvieron una muerte natural; aunque como musulmanes creemos, como dijo el Profeta:

‹Los Profetas son hermanos, sus madres son diferentes pero su Religión es una›.

[Recopilado por Ṣaḥīḥ al-Buḫārī 3443]

Es importante notar que los judíos esperaban a este Profeta durante el tiempo de Jesús. Sentían que este Profeta, que debía ser parecido a Moisés, era diferente de Cristo. En Juan 1:19-25 le preguntaron a Juan el Bautista si él era el Cristo o «el Profeta». Mostrando entonces que estaban esperando por dos grandes profetas, el Cristo y «el Profeta». Los musulmanes creen que Jesús era el Cristo y Muḥammad «el Profeta».

❖ ¿Fue Muḥammad una falsificación?

Al analizar la vida de Muḥammad está claro que era en realidad un Profeta, y que Dios le ayudaba y guiaba. El increíble éxito que tuvo refuerza esto. Algunos oponentes del ʾIslām dicen que él era o un mentiroso o alguien que fue engañado. Analicemos las hipótesis una por una:

I. ¿Fue Muḥammad un mentiroso?

Hay muchas historias de la vida del Profeta que niegan la posibilidad de que fuera un mentiroso o que buscara la fama. Por ejemplo, un eclipse de sol ocurrió después de la muerte del hijo del Profeta, Ibrāhīm. La gente pensó que era un signo de Dios como condolencia. Si el Profeta hubiera estado buscando fama, la expectativa era que aprovechase esta oportunidad para apoyar su afirmación de ser un Profeta. Sin embargo, él criticó a la gente por esto y dijo que el eclipse no tenía nada que ver con la muerte de su hijo.

Mientras más personas aceptaban el ʾIslām, la gente de Makkah le ofrecía hacerlo su líder, darle riquezas y mujeres, si a cambio él modificaba algunas de sus enseñanzas. Pese a que los musulmanes eran pocos en número y eran severamente perseguidos, él se negó. Nuevamente, de un defraudador o de un buscador de fama se esperaría que aprovechase la oportunidad para ganar riqueza y poder.

Si Muḥammad fuera un falso Mensajero, ¿por qué después de ganar el liderazgo aún vivía modestamente?, seguramente habría tratado de obtener tanto como fuera posible de la vida de este mundo, en lugar de ello, él manifestaba repetidamente que su recompensa estaba en el Más Allá. Dormía en tapetes que dejaban marcas profundas en su cuerpo y se levantaba para hacer la oración a lo largo de la noche. Antes del descenso de la Revelación era un miembro próspero y respetado dentro de la comunidad. ¿Por qué habría que poner en riesgo todo eso? a menos que estuviera sobre la verdad, además, un mentiroso no se criticaría a sí mismo, sin embargo, Dios le corrigió en el Qurʾān. Un farsante se elogiaría a sí mismo frecuentemente, pero encontramos que en el Qurʾān se menciona el nombre de Jesús más frecuentemente que el de Muḥammad. Y encontramos también a María, la madre de Jesús descrita como alguien «elegida sobre las mujeres de todas las naciones», un título que quizá él hubiera preferido para su propia madre ¡si es que fuera un mentiroso!

II. ¿Era un loco?

¿Muḥammad alucinó? Algunos oponentes del ʾIslām sugieren que en lugar de haber sido un mentiroso, estaba loco. Sin embargo, esta teoría también causa contradicciones, ¿cómo podía Muḥammad permanecer haciendo bien las cosas?, habló de asuntos que no eran del conocimiento común en su tiempo.

El Qurʾān se refiere a muchos hechos científicos de la actualidad, en todos estos hechos no hay errores, aunque la mayoría de estos hechos sólo se comprobaron que son verdad durante las últimas décadas. Maurice Bucaille —el científico y médico francés— afirma: «En un siglo en el cual para muchos la verdad científica ha dado un tiro de gracia al credo religioso, son precisamente los descubrimientos de la ciencia que en una examinación objetiva de la Revelación Islámica han realzado la naturaleza sobrenatural de ciertos aspectos de la Revelación».

Hay muchas profecías hechas por Muḥammad, así como dentro del Qurʾān. Nuevamente, no hay errores. Por ejemplo, la profecía de que el Qurʾān sería preservado en su forma original hasta el final de los tiempos. ¿Cómo podría Muḥammad saber que el Libro permanecería inalterable por más de mil años? Si escribiéramos un libro el día de hoy, las probabilidades de permanecer sin alteraciones en su forma original dentro de los próximos mil años hasta la fecha, ¡son extremadamente remotas!, nuevamente, en el Qurʾān, Dios Todopoderoso informa a Muḥammad que le protegerá del daño de la humanidad. ¿Cómo pudo Muḥammad saber que tendría una muerte natural? Ésta profecía es en todo de lo más sorprendente cuando se ve la persecución que vivió, los atentados contra su vida, y las numerosas batallas en las que Muḥammad participó por su fe.

Abū Lahab fue uno de los más extremos oponentes al principio del ʾIslām. La historia de su vida, soporta la autenticidad de Muḥammad como Profeta. Varios años antes de la muerte de Abū Lahab, fue revelado un verso del Qurʾān el cual afirma que permanecerá en el Fuego del Infierno por siempre, es decir, que nunca se volvería musulmán. Todo lo que Abū Lahab hubiera tenido que hacer para desacreditar al ʾIslām era decir que se había hecho musulmán aunque fuera de manera aparente.

III. El milagro del Qurʾān

Se encuentra además la Revelación del Qurʾān, el principal milagro del ʾIslām. En el tiempo en que el Qurʾān fue revelado, los árabes se sentían orgullosos de su elocuencia, poesía, literatura y sus habilidades con la oratoria. Sin embargo, el Qurʾān era algo diferente [a lo que habían escuchado previamente]. Su elocuencia, su retórica, su estructura única y el orden interno que posee, fascinaron a la gente. Los hombres se conmovían hasta llorar al escuchar las palabras en él contenidas, y sorprendentemente algunos de los acérrimos oponentes del ʾIslām se volvieron musulmanes [de solo escucharlo].

A lo largo del Qurʾān, Dios reta a la humanidad a producir algo semejante, sin embargo, nadie ha sido capaz de imitar el Qurʾān a pesar de que la gente lo ha intentado. ¿Cómo podría Muḥammad —conocido por ser iletrado (analfabeto)— producir el más extraordinario trabajo en cuanto a mérito literario? La verdad es que el Qurʾān es la Palabra de Dios revelada a Muḥammad [traducción del significado]:

‹Y si tenéis alguna duda sobre lo que hemos revelado a Nuestro siervo, venid vosotros con una sūrah semejante [a las que hemos revelado]; si decís la verdad, llamad a los testigos que tenéis en vez de Dios. Pero, si no lo hacéis, y nunca lo podréis hacer, temed al Fuego cuyo combustible son los hombres y las piedras, preparado para los incrédulos›.

[Qurʾān, Sūrah Al-Baqarah 2:23-24]

IV. ¿Inspirado por el demonio?

La explicación final usada por los no musulmanes en contra de Muḥammad era que él estaba siendo inspirado por un demonio. Sin embargo, el Qurʾān ordena a todos los musulmanes a adorar únicamente a Dios Todopoderoso y buscar en Dios refugio del demonio antes de leer el Qurʾān y de realizar otras formas de adoración. Obviamente, esta es una contradicción en sí misma.

❖ Conclusión

Sin duda Muḥammad fue uno de los más grandes personajes de la historia, sin importar en lo que creas o tu lugar de procedencia, te invitamos a que conozcas más sobre este gran hombre.

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📖 Título original: The Prophet Muhammad and the Religion he came with
Publicado originalmente por: Salafi Publications

🖋 Traducción del inglés al español y edición: Islam Puro
1.a Edición: Šaʿbān 1435 (Mayo 2014)
2.a Edición: Muḥarram 1440 (Octubre 2018)

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